Celine

Celine

¡Por el amor de Dios! Llevo unos minutos con la piel de gallina. Me explico, la perfección de colores primarios, con ese guiño a Mondrian y, encima, es un bolso. Hace tiempo que alucino con el savoir-faire de esta señorita, pero es que cada vez se supera más. Qué cierto es ese refrán tan leido de renovarse o morir. A saber lo que cuesta, pero ahora mismo, es lo que menos me importa.