mag

mag

Caminé, caminé, caminé … Caminé hacia ella. Regresaba. No paraba de repetirmeque volvia a su lado. En el horizonte estaba su cara, su dulzura, su risa, su piel, su voz aterciopelada y ronca. Le decía que volvía.

el zorro

el zorro

Un animal curioso, ¿sabes? Se lo considera astuto, pero es mucho más que eso. El hombre siempre lo ha odiado, seguramente porque se le parece mucho. Caza para alimentarse, pero también es capaz de matar por diversión.

hidden

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… el tiempo se desliza por su cerebro sin mellarlo ni desgastarlo. Huele a pino y a carpe.  Le estreché la mano reseca y fría, con la piel cubierta de manchas, que se arrugo en la mía. Sobre nuestras cabezas, olas de tinta azul empezaban a inundar la palidez del cielo y tempranas estrellas lanzaban destellos entre los garabatos de los últimos vencejos y los primeros murcielagos.